Cómo hacer un cambio de hábitos saludable y eficaz

Una de las razones por las que acudes a verme es porque has decidido cambiar tu alimentación y empezar a comer bien. Cada un@ de vosotr@s tiene sus razones, a menudo venís por salud, para bajar de peso, para saber si lo que estáis haciendo es adecuado para ti mismo, porque necesitas acompañamiento y por muchas otras razones.

Sea por el motivo que sea que vienes a verme,  hacer cambios en la alimentación supone hacer cambios en los hábitos de vida. Porque para cambiar tu alimentación, necesitas cambiar la organización y planificación de la semana, la lista de la compra y buscar y aprender recetas nuevas para poder llevar a cabo tus objetivos.

Para mí es muy importante que tengas en cuenta que depende en la fase que te encuentres con respeto al conocimiento de ciertos alimentos, el camino es largo, y tienes que estar muy tranquil@ porque son procesos lentos que necesitan su tiempo. Hay que ir introduciendo los cambios y los nuevos alimentos paso a paso. En PNL se considera que para que un hábito se convierta en hábito se necesitan 21 días de repetición, de llevarlo a cabo cada día. Es de esta forma como se introducen los cambios en nuestra vida.

Por esta razón quiero darte algunas pautas para que te resulte más fácil el camino:

  • Mira lejos. Con esta frase quiero trasmitirte la necesidad de enfocarte en un proceso largo, pero seguro, pausado y constante para ir adquiriendo nuevas costumbres.

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  • No compres todos los alimentos nuevos el primer día que vayas a la tienda. Compra, por ejemplo solo dos y en poca cantidad, experimenta con ellos un par de semanas. Así paso a paso irás viendo cuales te gustan más, disfrutarás al cocinar sin presión y no te quedarán en el fondo del armario.

 

  • Dejen salir antes de entrar. A veces, al querer cambiar hábitos e introducir nuevos productos, es importante sacar primero del armario los productos que ya no queremos (azúcares, harinas refinadas, aceites de poca calidad, pastas, dulces y galletas, envasados y enlatados, etc.) para dejar espacio a los nuevos alimentos más saludables.

 

  • Planifícate el menú semanal. Merece la pena dedicar un rato un día a la semana a pensar en lo que vas a comer cada día. De esta forma te facilitas la compra, puedes comprar justo lo que necesitas y además, es más fácil no caer en preparar cualquier cosa que nos reste salud.

 

  • Hazte una buena lista de la compra: habrá días en los que solo necesitaras comprar los productos frescos, habrá otros en los que necesitarás comprar otros alimentos que son de larga duración y no se acaban con tanta frecuencia (aceite de coco, leche de coco, legumbres ecológicas en botes de cristal, arroz, frutos secos, semillas, algas, etc.). Dedica un rato antes de salir de casa a preparar la lista de la compra para evitar tener que volver a ir a comprar o comprar cada dos días. Si en alguna ocasión no encuentras lo que querías, no pasa nada, seguro que hay algún sustito saludable y sino quizá puedas encargarlo e ir a buscarlo cuando lo tengan.

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  • Busca recetas fáciles, rápidas y deliciosas. Siempre es motivante encontrar y buscar recetas nuevas, con ingredientes nuevos y con cocciones o preparaciones distintas a las que se usan de forma repetitiva. Busca recetas que te apetezcan, que no sean complicadas de hacer, que puedas preparar bastante cantidad y guardar o congelar, preparaciones que te inspiren y que sientas que son para ti. En mi apartado de recetas seguro que encuentras muchas que te gustarán y que re resultarán fáciles de hacer.

 

  • Cocina un par de veces a la semana y déjate platos preparados y/o congelados. Resérvate en tu agenda un par de días a la semana para preparar la comida de casi toda la semana. Para esto necesitarás planificación (menú y compra). Déjate platos medio hechos para que luego a la hora de comerlos, en un momento los tengas a punto. Cereales cocidos, legumbre, verduras al horno o cremas de verduras, carne o pescado marinados o en escabeche, caldos y sopas congelados, etc. Procura tener siempre hojas verdes y verduras para prepararte ricas ensaladas en un pispás.

 

  • No te obsesiones con la alimentación. Es verdad que la alimentación es de vital importancia, pero para tener y gozar de una vida saludable hay otros factores que también son necesarios. Por ejemplo, el deporte, básico para mi estado de ánimo (vídeo), las relaciones sociales de calidad, el equilibrio emocional como actitud de vida (autoestima, amor, agradecimiento, pasión, coherencia, etc.) y el contacto con la naturaleza son básicos.

 

Para hacer un cambio de hábitos nunca es tarde, siempre se está a tiempo de hacerlo. No importa la edad que tengas ni el objetivo por el que lo haces.

Si ya has decidido que quieres dar el paso, y quieres que te ayude, contáctame, no lo dudes. Puedo guiarte y acompañarte en este precioso viaje de aprendizaje y favorecer que tus cambios se conviertan en hábitos, de forma natural y adaptándome a tu ritmo.

Un abrazo

Martina

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