Este no es un artículo más sobre dietas y cómo perder peso. Bueno, en parte sí, pero un poco diferente. Quiero darte un nuevo enfoque que espero que te resulte práctico y muy aplicable a tu día a día. Probablemente ya sabes que para perder peso de forma saludable y duradera es importante practicar deporte, dormir y descansar suficientemente y comer platos limpios y ligeros, sin tóxicos, sin productos procesados, sin azúcares y evitar los refinados. Sabes también que es importante hidratarte correctamente. Pues bien, esta es la base de unos hábitos de vida saludables, pero además, te propongo 5 consejos para perder peso que quizás no te han contado nunca, para hacerlo de forma saludable y equilibrada y, por supuesto, sin pasar hambre. ¿Vamos a ello?

En la consulta recibo muy a menudo personas que queréis perder peso y estar en forma, pero estáis hart@s de hacer dietas que no os funcionan. Mi visión y mi forma de acompañarte en un asesoramiento alimentario va más allá de una “dieta”. Por supueso, te propongo un plan y menú ajustado a tí, pero además intentaré transmitirte unos hábitos de vida saludables que una vez los incorpores en tu día a día te ayuden a perder peso, mantenerte y a sentirte más a gusto que nunca con tu cuerpo y tu estilo de vida.

Aceite de oliva virgen extra - AOVE1. Las grasas buenas

Siempre te han dicho que si quieres adelgazar hay que reducir la cantidad de grasas de la dieta, ¿verdad? Pues bien, efectivamente las que se tienen que eliminar rotundamente son las grasas procesadas y las hidrogenadas. Pero existen otras grasas muy saludables, presentes en alimentos de origen vegetal, que se pueden convertir en tu aliado perfecto para perder peso. Las grasas “buenas”, entre otros beneficios, te ayudarán a saciarte, favorecen la absorción de las vitaminas liposolubles (vit. A y provitamina A (betacarotenos), licopeno, Vit. D, Vit. E y Vit. K). El aceite de oliva virgen extra, el aguacate o el aceite de coco contienen este tipo de grasas saludables así que no dudes en aliñar tus verduras con aceite de calidad, hacerte un guacamole y servirlo con verduritas crudas o saltear con aceite de coco. Siempre, está claro, con moderación. El aceite de coco, además, estimula el metabolismo y favorece la pérdida de peso de una forma sana.

2. Masticar mucho te ayudará a bajar de peso

La masticación y salivación es el primer paso de la digestión así que si empiezas este proceso adecuadamente conseguirás facilitar el trabajo a tu cuerpo. Y este te lo agradecerá. Y es que digerir bien los alimentos garantiza una mayor absorción de los nutrientes si y estás bien alimentado no tendrás tentaciones de comer algo dulce o salado ni ataques de hambre. Cuando el cuerpo nos pide dulce o salado puede ser que le falte algún nutriente. Además si dedicamos a cada comida unos 20-30 minutos, garantizamos que nuestro estómago da la señal de saciedad al cerebro. Si tardamos menos, nuestro organismo no avisa al cerebro de que ya ha comido suficiente y sigue comiendo rápido y mal hasta llenarse de alimentos bajos en nutrientes.

3. Hambre real y hambre emocional

¿Tienes identificada tu sensación de hambre real?, ¿Sabes qué sientes cuando realmente tienes hambre? ¿O por lo contrario, comes cualquier cosa rápida y no saludable para frenar la ansiedad del momento? Es importante que te pares un momento y sientas tu cuerpo, que escuches tu estómago y sistema digestivo, tu corazón y reflexiona si sientes realmente hambre (necesidad biológica) o simplemente estás nervioso por algo, cansada al final del día y necesitas saciar el hambre emocional. Observarte, siéntete, respétate y mímate. Seguramente tienes hambre emocional y puede que no necesites comer “comida”, sinó otros alimentos y nutrientes, los alimentos primarios, igual o más importantes que los que tomamos cuando comemos. Respira, haz deporte, camina y toma el sol. Queda con tus amig@s, expresa tus emociones y toma contacto con la naturaleza. Si a pesar de todo necesitas picar algún tentempié, escoge alguna de estas opciones saludables: fruta deshidratada, palitos de verduras, fruta fresca, batidos y zumos verdes frescos, etc.

4. Prepara tus platos con mimo y cuídate

¿Cocinas o te cocinan? ¿Sueles comprar comida preparada? Te preguntarás porqué te planteo estas cuestiones y la respuesta es bien simple: coge las riendas de tu alimentación y te será mucho más fácil controlar lo que comes. Cocinar es una maravillosa forma de dar amor, a ti mismo y a los que compartan mesa contigo, así que lidera esta parte de tu vida y encontrarás el placer de crear tus propios platos adecuados y hechos especialmente para ti. No hace falta hacer grandes preparaciones ni complicarse la vida, simplemente despierta tu creatividad y prepárate recetas sencillas y saludables, llenas de color y formas y muy apetecibles, aunque solo sea para ti, te lo mereces. Cuando te haces responsable de tu alimentación eres mucho más consciente de tus necesidades, preferencias y gustos y esto favorece que la pérdida de peso, disfrutando de la comida y sin pasar hambre. Si quieres puedes consultar recetas saludables, fáciles y rápidas que tengo en mi web. Seguro que te inspiran para hacer estas y nuevas creaciones.

5. La comida no es un premio ni un castigo

En este punto, me pongo seria. Comer es una necesidad vital, básica, todos tenemos que comer y no debemos asociar la comida con premios o castigos ya que esto puede hacer que perdamos el lideraje de nuestra alimentación. Busca y encuentra el tipo de alimentos y platos que a ti te sienten mejor y sigue por este camino. Experimenta, prueba, equivócate, cambia, siente y decide qué tipo de alimentación te hace sentir mejor, más fuerte, saludable y vital. No tienes por qué vivir con resignación. Si hay algún alimento que no te gusta, no te castigues, seguro que hay muchos otros que si te gustan y que te pueden aportar muchos beneficios para tu organismo. Permítete probar nuevos sabores, experimentar con nuevas texturas, abre tu mente para sumar nuevos y diferentes hábitos de vida. No te agobies con alimentos que no te apetecen ni tampoco te premies con golosinas o chucherías que no te aportan nada bueno, todo lo contrario.

Pastel de quinoa con salsa de anacardos y pimiento               Ejercicio físico para bajar peso

Si vas interiorizando estos hábitos en tu día a día, perder peso ya no será un esfuerzo tan grande ni tendrás que pasar angustiosas y aburridas épocas “estando a dieta”. Adelgazar o mantenerte en tu peso será la consecuencia de tu nueva forma de alimentarte. De todas formas, también es importante que tengas en cuenta que cada persona es única y tenemos necesidades distintas; lo que a tu vecina le funciona para perder dos kilos antes del verano, quizá a ti no te siente bien.

Desde aquí te invito a sentirte, conocerte mejor, escucharte e identificar qué necesitas tu y qué quieres tu. Y si necesitas una guía, un acompañamiento y un plan para que todo esto tome forme, yo te puedo ayudar. Averigua cómo en Asesoramiento Alimentario.

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